Frase 45: Volver a mí

Volver a mí es una de las prácticas más sutiles y, al mismo tiempo, más poderosas que puedo elegir.
No siempre sucede con facilidad.
A veces me pierdo en obligaciones, expectativas, responsabilidades y viejas historias que ya no hablan de la mujer que soy hoy.
Pero incluso cuando me alejo, mi esencia nunca me abandona: me espera.
Volver a mí no es un viaje hacia afuera, es un viaje hacia adentro.
Es reconocer que mi alma sabe el camino, incluso cuando mi mente se confunde.
Es detenerme lo suficiente para escuchar la verdad que vive detrás del ruido.
Es abrazarme como en la imagen: con suavidad, con paciencia, con compasión.
Cada vez que vuelvo a mí, algo se acomoda.
La respiración se hace más amplia.
El corazón se hace más honesto.
La mirada se vuelve más luminosa.
No regreso igual: regreso más consciente.
Volver a mí también es un acto de valentía.
Porque implica mirar lo que evité, perdonar lo que cargué demasiado tiempo, soltar lo que me pesa, y reconocer lo que me estaba pidiendo espacio.
Es honrar mis límites, mis ritmos, mis necesidades y mi verdad.
A veces pensé que volver a mí era egoísmo.
Hoy sé que es amor propio en su forma más pura.
Cada decisión que nace desde ese regreso tiene más claridad.
Cada relación que surge desde ahí es más auténtica.
Cada palabra escrita desde ahí es más honesta.
Porque cuando estoy en mí, no necesito demostrar nada.
Solo soy.
Volver a mí es regresar a casa.
A mi centro.
A mi voz.
A mi luz.
A la mujer que he sido, que soy y que estoy aprendiendo a ser.
Y desde ese lugar, el mundo se siente diferente: menos exigente, más amable… y mucho más verdadero.
✨ Hoy, elijo volver a mí.
Una y otra vez, con amor.

Felices fiestas navideñas en familia o con amigos.
Soy Adriana BeBig tu Mentora de Liderazgo Consciente.
