Mientras tanto…
Invito a aprovechar este cierre de año para revisar metas,
perdonar errores propios y ajenos y construir una visión clara de lo que sí queremos cumplir en 2026.
El descanso también es parte del crecimiento sostenible.

Durante 2025 aprendí mucho.
Algunas lecciones llegaron con suavidad; otras, con firmeza.
Todas dejaron huella.
Por eso hoy agradezco cada experiencia, incluso las que no entendí en su momento.
Cerrar un ciclo también implica perdonar. Perdonar lo que no salió como esperábamos.
Perdonarnos por lo que no supimos hacer distinto.
Y soltar expectativas que ya cumplieron su función.
Este descanso es una invitación a volver a lo esencial:
revisar la lista de objetivos,
escuchar con honestidad qué sigue teniendo sentido
y elegir con intención lo que queremos construir en 2026.
Las metas no se cumplen solo con disciplina; se cumplen cuando están alineadas con quien somos ahora, no con quien fuimos.
Regresamos en enero de 2026 con nuevo material,
nuevas ideas
y una energía más clara y enfocada.
Hasta entonces, este tiempo también es creación.
Porque descansar, agradecer y soltar es parte fundamental de avanzar.
Gracias, 2025, por todo lo que me mostraste.
Estoy lista para lo que viene.

