Frase 15: Las pequeñas elecciones

Las pequeñas elecciones que sostienen quién estás siendo
Cuando el estado interno se convierte en identidad, todo cambia.
Pero hay algo aún más importante que comprender:
esa identidad se sostiene en lo cotidiano.
No en los grandes momentos.
No en las decisiones extraordinarias.
Sino en las pequeñas elecciones que repites cada día sin darte cuenta.
Tu estado interno no vive solo en tu mente. Vive en tu cuerpo, en tu ritmo, en tus hábitos, en cómo comes, descansas, te mueves, te relacionas y te hablas cuando nadie te ve.
Cada día estás entrenando tu sistema nervioso.
Con lo que eliges… y con lo que postergas.
Cuando comes sin presencia, tu cuerpo aprende prisa.
Cuando descansas con culpa, aprende alerta.
Cuando te mueves solo por obligación, aprende resistencia.
Cuando te relacionas desde la desconexión, aprende cierre.
Nada de esto es castigo.
Es información.
La verdadera salud mental no se construye corrigiéndote, sino escuchándote. Observando cómo tus hábitos reflejan tu estado interno actual… y decidiendo si ese estado es el que quieres seguir sosteniendo.
Dormir, comer, moverte, crear, descansar, disfrutar, relacionarte.
Todo es un diálogo constante entre tu identidad y tus elecciones diarias.
Por eso el cambio profundo no exige perfección, exige coherencia.
Coherencia entre lo que dices que valoras… y lo que practicas cada día.
Porque cada pequeña elección es un voto silencioso por la persona que estás siendo.
Y cuando eliges desde presencia, incluso lo simple se vuelve transformador.
Cuando alineas tus hábitos con el estado interno que quieres encarnar, tu cuerpo deja de resistirse. Empieza a colaborar. La mente se aquieta. La emoción se regula. Y la vida se vuelve más habitable.
No necesitas hacerlo todo bien.
Necesitas hacerlo consciente.
Adriana Rodríguez

