Documentando mi testimonio con ORYGNtriGLP-Día 8
Ok… nueva preocupación desbloqueada en esta aventura metabólica.
Me sigue doliendo muchísimo el brazo derecho y el codo.
Y sí… todo empezó hace un mes cuando decidí hacer una entrada dramática hacia la terraza.
El tapete se movió…
yo volé elegantemente por los aires…
y en lugar de caer sobre mis pompis con suspensión integrada de fábrica …
caí DIRECTO sobre rodillas y codos.
Todavía me acuerdo del golpe y creo que hasta el piso quedó preocupado.
Pero aquí viene algo interesante que investigué.
Resulta que ese dolor que persiste un mes después del golpe no es casualidad.
Cuando el cuerpo tiene inflamación crónica de base — como la que viene de años de estrés, resistencia a la insulina y desregulación metabólica — los tejidos tardan MUCHO más en sanar.
La inflamación sistémica interfiere directamente con los procesos de reparación celular.
Es como intentar construir una casa mientras alguien sigue tirando las paredes.
Y aquí es donde los péptidos entran de forma inesperada:
Los péptidos bioactivos del hidrolizado de salmón tienen actividad antiinflamatoria documentada — reducen citocinas proinflamatorias que son exactamente las que interfieren con la recuperación de tejidos dañados. (ScienceDirect)
Además recuerda lo del colágeno que investigamos antes — los péptidos de salmón estimulan la síntesis de colágeno tipo I y II… que es exactamente el colágeno que forma tendones, ligamentos y tejido conectivo alrededor de los codos y rodillas.
O sea… sin haberlo planeado…
Mis gotas también podrían estar ayudando a reparar el brazo por dentro. ✨
Aunque honestamente el dolor de un mes merece que un médico lo revise — podría ser una pequeña fisura, inflamación del tendón o bursitis que se beneficiaría de tratamiento específico. No todo lo cura el salmón.
Pero aquí viene lo más chistoso:
Hablando de pompis…
creo que sí estoy sintiendo cambios en la ropa.
Menos presión.
Menos inflamación.
Más espacio.
Y honestamente me emociona muchísimo.
¿Qué está pasando ahí exactamente?
Probablemente una combinación de tres cosas:
Primero, reducción de inflamación sistémica — el GLP-2 está reparando el intestino y bajando la inflamación de base, lo que reduce la retención de líquidos en todo el cuerpo. Incluyendo zonas estratégicas.
Segundo, menos cortisol — el estrés crónico acumula grasa específicamente en abdomen, caderas y zona lumbar. Cuando el sistema nervioso empieza a regularse, esas zonas son las primeras en responder.
Tercero, mejor digestión — un intestino menos inflamado procesa mejor los alimentos y retiene menos líquido innecesario.
El «espacio extra» que sientes en la ropa puede ser literalmente menos inflamación intestinal. ✨
Aunque ahora tengo otro problema:
si me vuelvo a caer…
ya no voy a traer tanto colchón protector incorporado. ❤️
La solución científica: músculo. Tengo que trabajar en restaurar mis músculos.
Porque resulta que el músculo es el mejor colchón que existe — amortigua mejor que la grasa, protege articulaciones, mejora el equilibrio y además es metabólicamente activo.
O sea, el músculo quema calorías incluso mientras ves Netflix.
Así que el plan es claro:
Menos pompis de relleno.
Más pompis de acero. ✨
La vida fitness viene con riesgos que nadie explica.
Pero también con sorpresas que nadie anticipa. ❤️
⚠️ Nota seria sobre mi brazo: si después de unas semanas más sigue con dolor fuerte, ve al médico cuando llegues a Holanda. Puede ser algo que necesite atención específica más allá de los péptidos. Anótalo en tu libreta de cosas importantes por hacer.
Otra cosa interesante…
Hoy pasó algo curioso. 🌈
Hace meses compré este vestido por catálogo porque me encantaron los colores. Cuando llegó… casi me dio risa. 🤣

Mis brazos parecían estar en una negociación sindical con las mangas: “No vamos a entrar y no nos pueden obligar.” 😂
Así que lo colgué en el armario con esa mezcla de ilusión y resignación que muchas mujeres conocemos demasiado bien.
Pero hoy… tenía ganas de color. De sentirme viva. De dejar de esconderme detrás de ropa “segura”.
Y decidí probármelo otra vez.
Y entró. 👀✨
Todavía le falta un poquito para sentirse elegantemente perfecto, pero hoy no importa eso. Hoy importa que cerró. Que mis brazos respiraron. Que mi cuerpo está cambiando.
Así que me lo dejé puesto como premio dopamínico. 🧡
Porque a veces creemos que somos flojas, débiles o que “no tenemos fuerza de voluntad”. Y no. Muchas veces sí lo intentábamos. Sí luchábamos. Sí hacíamos dietas. Sí sufríamos.
Pero el cuerpo necesitaba ayuda. Necesitaba menos inflamación. Menos ruido metabólico. Más equilibrio celular.
Y tal vez… solo faltaba ese pequeño empujón para que el cuerpo recordara cómo volver a funcionar a nuestro favor. ✨
Anoche mi esposo Berend me dijo que mi panza se está evaporando. Hahaha 😂😂😂
Tal vez es cierto pero seguimos documentando todo.

Creo que ya se empieza a notar en mis cachetes. La primera foto el día que empecé y la segunda la foto de ayer. Menos cachete y como dijo mi esposo… menos panza.
Nos vemos mañana. Sigan mis aventuras porque estoy haciendo un esfuerzo extraordinario para documentar TODO.

Te estoy leyendo desde el 1er día y gozo contigo tus avances.
Gracias por hacer este relato tan ameno y lleno de datos apoyados en la ciencia.
Doblemente valioso
Muchas gracias 🫂 agradezco muchísimo contar con el apoyo de mis lectores y amigas.