Documentando mi testimonio con ORYGNtriGLP-Día 26

Felicidades a México por el gol contra Corea. Yo decidí dormir ya que YO era más importante que quedarme despierta a las 3 AM. De cualquier manera vi la repetición.
Sigue leyendo porque hoy se pone buena la cosa así como el partido del fútbol…
Llevé a mi báscula al psicólogo
Por Adriana Rodríguez
Después de varias semanas de observación científica rigurosa, tomé una decisión importante.
Llevé a mi báscula al psicólogo.
Porque algo claramente no estaba bien.
Llegamos puntuales a la consulta.
La báscula se veía nerviosa.
Yo también.
El psicólogo nos invitó a sentarnos.
Y comenzó la sesión.
Psicólogo: Buenos días. ¿Qué los trae por aquí?
Yo: Doctor, estoy preocupada. Creo que mi báscula está pasando por una crisis emocional.
Psicólogo: ¿Por qué lo dice?
Yo: Porque los datos no cuadran.
Psicólogo: Explíqueme.
Yo: Duermo mejor.
Psicólogo: Bien.
Yo: Como menos.
Psicólogo: Excelente.
Yo: No termino los platos.
Psicólogo: Magnífico.
Yo: Perdí 31 centímetros.
Psicólogo: Muy bien.
Yo: Mis anillos volvieron a entrar después de un año.
Psicólogo: Eso es maravilloso.
Yo: Mis cachetes bajaron.
Psicólogo: Fantástico.
Yo: Mi ropa me queda diferente.
Psicólogo: Perfecto.
Yo: Hasta el capitán de meseros de un restaurante elegante en Mérida se preocupó porque pedí una caja para llevar apenas llegó el plato principal.
Psicólogo: Interesante.
Yo: Y aun así ella sigue actuando como si nada estuviera pasando.
El psicólogo volteó a ver a la báscula.
Tomó algunas notas.
Ajustó sus lentes.
Y preguntó:
Psicólogo: ¿Es cierto todo esto?
Báscula: Sí.
Psicólogo: ¿La señora duerme mejor?
Báscula: Sí.
Psicólogo: ¿Tiene menos hambre?
Báscula: Sí.
Psicólogo: ¿Los anillos volvieron?
Báscula: Sí.
Psicólogo: ¿Los cachetes bajaron?
Báscula: Sí.
Psicólogo: ¿Perdió 31 centímetros?
Báscula: Sí.
Psicólogo: Entonces… ¿cuál es exactamente el problema?
La báscula guardó silencio.
Miró al piso.
Respiró profundo.
Y finalmente confesó:
Báscula: No estoy preparada emocionalmente para procesar toda esta información.
El doctor asintió con comprensión.
Tomó más notas.
Y emitió su diagnóstico.
Diagnóstico oficial:
Síndrome de Resistencia al Cambio de la Báscula.
Síntomas observados
✅ Ignora evidencia fotográfica.
✅ Desestima anillos recuperados.
✅ Niega la existencia de cachetes más pequeños.
✅ Desconfía de la ropa más holgada.
✅ Minimiza platos que ya no se terminan.
✅ Presenta dificultades para aceptar buenas noticias.
Pronóstico
Favorable.
Con terapia adecuada, exposición gradual a la realidad, constancia con las gotas de triGLP y suficiente evidencia acumulada, la báscula suele recuperarse.
En algunos casos requiere actualización de software.
Antes de terminar la consulta, el psicólogo me hizo una última pregunta.
Psicólogo: Adriana, ¿cómo te sientes tú?
Pensé un momento.
Y respondí:
Yo: La verdad… me siento bien.
Duermo mejor.
Tengo más energía.
Mis anillos volvieron.
Mis cachetes bajaron.
Ya no pienso todo el día en comida.
Y por primera vez en mucho tiempo siento que mi cuerpo está trabajando conmigo y no contra mí.
El psicólogo sonrió.
Cerró la libreta.
Y dijo algo que nunca olvidaré:
«Su cuerpo ya tomó una decisión. La única que sigue en negación es la báscula.»
Y sinceramente…
Creo que tiene razón.
Con cariño,
Adriana Rodríguez de 64 años 31 centímetros menos y una báscula actualmente en tratamiento psicológico. 😄
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«Ámate tanto que todos lo noten.» 💛
Y descubrimos que el problema no era yo…es la báscula… hahaha 🤣🤣


En algún momento la báscula va a seder a la realidad. Me gustó mucho el cuento.