Documentando mi testimonio con ORYGNtriGLP-Día 82
Día 82: Decidí ampliar mi experimento a 120 días (y anoche entendí por qué)
Científica alegre, hoy con menos ciencia y más corazón.
Voy a empezar por lo importante: he decidido ampliar mi experimento de 90 a 120 días. Ya no creo que 90 sean suficientes para contar esta historia completa. Y anoche, sin buscarlo, entendí un poco mejor por qué necesito ese tiempo extra.
Anoche una ambulancia llevó a mi madre a emergencias en México. Yo estoy del otro lado del mundo. Los husos horarios no ayudan en nada cuando lo único que quieres es estar ahí. Me levanté cada hora a revisar el teléfono, como si mirarlo con más frecuencia pudiera acercarme un poco más a ella.
Mi madre tiene 87 años. De un día para otro su cuerpo se quedó sin fuerzas: no podía caminar, tal vez se le olvidó cómo. Dos días antes se quejaba de un dolor de cabeza muy fuerte, pero como vive con Alzheimer, no siempre puede expresar del todo lo que le pasa. Ella, que siempre fue una persona tan activa, y aun así su cuerpo la soltó sin previo aviso. Ella es delgada. Yo, aquí, con sobrepeso. La vida a veces no reparte justo, y anoche esa idea no me dejó en paz.
Justo ayer, antes de todo esto, estaba escribiendo el capítulo sobre burnout de mi próximo libro de liderazgo. Qué manera tan irónica de subrayar un tema. Las lágrimas rodaron después de la llamada. Otra noche sin dormir.
No sé qué efecto tenga esto en mi cuerpo — más cortisol, más angustia, quién sabe. Mis gotitas de triGLP ahí, queriendo hacer su trabajo, y yo simplemente no las dejo trabajar en paz esta semana. Es curioso: siento que mi propio cuerpo se resiste a cambiar, como si me mandara obstáculos uno tras otro para ver si me rindo.
No lo voy a hacer.
Aquí sigo, esperando que amanezca en México para saber cómo sigue mi madre y decidir qué hago. El experimento sigue, la vida también, y hoy no tengo una lección científica bonita que darles — solo la verdad de una noche larga y la certeza de que voy a seguir, aunque sea con 120 días en lugar de 90.
Nos vemos mañana.
Ámate tanto que todos lo noten.
Adriana Rodríguez
