¿Qué espacio está creando este final para mí?
HAY FINALES QUE HACEN ESPACIO
Nos cuesta aceptar los finales.
Una relación que termina.
Un trabajo que dejamos.
Una amistad que cambia.
Una casa que vendemos.
Un proyecto que ya no tiene sentido.
Una etapa de nuestra vida que sabemos que no volverá.
Nuestra primera reacción suele ser intentar conservar.
Porque pensamos que perder algo significa quedarnos con menos.
Pero con los años he aprendido que no siempre es así.
Hay finales que hacen espacio.
NO TODO LO QUE TERMINA FRACASÓ
Esta idea me parece importante.
Una relación pudo haber sido maravillosa y terminar.
Un trabajo pudo enseñarte muchísimo y llegar el momento de dejarlo.
Un proyecto pudo cumplir su propósito aunque ya no quieras continuarlo.
No necesitamos convertir el pasado en un error para justificar que estamos preparados para algo nuevo.
Podemos decir:
“Fue bueno. Lo agradezco. Y terminó.”
Hay mucha paz en esas palabras.
EL ESPACIO VACÍO INCOMODA
Quizá por eso nos aferramos.
Porque cuando algo se va queda un hueco.
Y queremos llenarlo rápidamente.
Otra relación.
Otro proyecto.
Otra responsabilidad.
Otra meta.
Cualquier cosa antes que quedarnos frente al espacio vacío.
Pero quizá no deberíamos llenarlo tan rápido.
Porque en ese espacio pueden aparecer preguntas que antes no cabían:
¿Qué quiero ahora?
¿Quién soy después de esto?
¿Qué ya no quiero repetir?
¿Qué quiero hacer diferente?
SOLTAR TAMBIÉN ES CRECER
Crecer no siempre significa añadir.
Más proyectos.
Más propiedades.
Más responsabilidades.
Más reconocimiento.
Más cosas.
A veces crecer significa exactamente lo contrario:
quitar.
Soltar.
Simplificar.
Cerrar.
Decir no.
Dejar ir aquello que alguna vez tuvo sentido, pero ya no pertenece a la persona en la que te estás convirtiendo.
Y entonces ocurre algo hermoso.
Lo que al principio parecía vacío empieza a sentirse como libertad.
Por eso, si algo está terminando en tu vida, quizá no tengas que preguntarte inmediatamente:
“¿Con qué voy a reemplazarlo?”
Prueba con otra pregunta:
“¿Qué espacio está creando este final para mí?”
No todos los finales son pérdidas.
Algunos son la manera que tiene la vida de decirnos:
ahora hay lugar para algo nuevo.
Sé grande. Sé tú.
Soy Adriana Rodríguez, tu mentora de Liderazgo Consciente

