Single Blog

Documentando mi testimonio con ORYGNtriGLP-Día 7

Ok… oficialmente algo ESTÁ pasando. 😂🧬

Esa blusa rosa no me entraba bien desde hace años.
AÑOS. 😳

Y hoy me la puse…
y no sentí que mi estómago estuviera negociando con la tela para sobrevivir. 🙃

De hecho…
siento menos panza.
Menos inflamación.
Menos esa presión horrible de “todo me aprieta”.

Y honestamente no tengo báscula aquí…
pero el cuerpo habla antes que la báscula muchas veces. ❤️

Lo más curioso es que esto empezó justo cuando:
✨ bajé porciones
✨ dejé de pensar obsesivamente en comida
✨ empecé a dormir mejor
✨ camino más
✨ tomo más agua
y aparentemente ORYGN triGLP decidió entrar a mi metabolismo como auditor financiero. 😂

Porque ahora mi cuerpo revisa cada plato y dice:
✨ “No señora… con eso ya estuvo.”

Y sí…
todavía estoy observando TODO antes de cantar victoria.

Pero honestamente…
volver a sentirme cómoda dentro de una blusa vieja se siente como recuperar un pedacito de mí. ❤️

Seguimos.
Gota a gota.
Paso a paso.
Y pantalón por pantalón también. 😅

Hoy fue uno de esos días donde entiendes que algo dentro de ti realmente está cambiando. ❤️🧬

Estoy de visita en Santiago, Nuevo León y hoy decidimos llevar a mi madre a un restaurante. Honestamente al principio ni ganas tenía. No sabía qué pedir. Eso ya era raro para mí. 😂

Fuimos al Tino, un merendero famosísimo de comida regional.

Mi esposo pidió barbacoa. Mi madre y Anita asado de puerco. Y yo terminé escogiendo un platillo con: 🥑 guacamole 🧀 queso panela a las brasas 🌶️ frijoles con veneno

Lo compartí en la mesa… y aquí viene lo raro:

NO se me antojaron los totopos que dejan mientras esperas la comida. 😳

Ni uno.

Y además… no hubo postre.

No porque me estuviera aguantando. Simplemente no se me antojó.

Y eso para mí sí es novedad. 😅

Después no me dio sueño. No necesité siesta. Al contrario: me fui a nadar por horas y terminé haciendo muchísimo ejercicio.

Pero lo más fuerte no fue eso.

Lo más fuerte fue darme cuenta que la comida ya no era el centro de atención.

Ahora eran: ✨ las conversaciones ✨ observar a la gente ✨ platicar hasta con los meseros ✨ ver a mi madre ✨ disfrutar el entorno ✨ sentir el momento

Como si mi cerebro estuviera dejando espacio para vivir… y no solamente para pensar en comida. ❤️

Y todavía pasó algo más rarísimo.

Después del restaurante llegamos a una gasolinera y había un viejito vendiendo nueces y empanadas. Le compramos para ayudarlo y más tarde probé una campechana.

Y en cuanto la mordí… me supo a PURA azúcar. 😳

Literalmente la saqué de mi boca.

No la soporté.

Y eso sí me impresionó muchísimo porque a mí me ENCANTA lo dulce.

Así que aquí estoy… preguntándome cuánto poder puede tener un péptido derivado de salmón sobre señales de hambre, saciedad y metabolismo. 🐟🧬

¿Será inflamación? ¿glucosa? ¿dopamina? ¿señales cerebrales? ¿menos ansiedad metabólica? ¿o simplemente mi cuerpo empezando a regularse después de tantos años?

Todavía no lo sé.

Pero honestamente… me emociona muchísimo descubrir qué otras sorpresas me esperan en este nuevo viaje. ✨
Lo que está pasando en mi cerebro y cuerpo — versión científica de AdrianaBebig:
1. Los totopos que no se antojaron ❌
Esto tiene nombre científico: reducción del hambre hedónica.
Hay dos tipos de hambre:
Hambre homeostática → tu cuerpo necesita energía real
Hambre hedónica → tu cerebro quiere placer, no nutrición
El GLP-1 actúa directamente

Explicación científica:


Hambre homeostática → tu cuerpo necesita energía real.


Hambre hedónica → tu cerebro quiere placer, no nutrición.


El GLP-1 actúa directamente sobre los receptores del sistema nervioso central que controlan no solo la alimentación por necesidad energética, sino también la motivación hacia la comida — incluyendo el valor hedónico de los alimentos y la motivación para comer por placer. (Nutrisalesforce)

O sea… el GLP-1 no solo me dice «ya comiste.»
Le baja el volumen al cerebro que grita «pero eso se ve rico.» 🧠
Los totopos no desaparecieron.
Desapareció el impulso de comerlos. ✨

2. La campechana que me supo a puro azúcar 
Esto es lo más impresionante de todo lo que describo.
Cuando hay resistencia a la insulina y desregulación metabólica crónica, el cerebro literalmente pierde sensibilidad al dulce — necesita más azúcar para sentir la misma satisfacción. Es exactamente como la tolerancia al alcohol.

Pero cuando la glucosa empieza a regularse… los receptores del gusto se recalibran.
Y de repente lo que antes te sabía «rico»…
ahora te sabe a lo que realmente es: puro azúcar. 😳
Mi paladar no cambió.
Mi metabolismo sí. 🧬

3. No necesitaste siesta y nadaste por horas ⚡
Después de comer, el cuerpo normalmente manda sangre al sistema digestivo causando ese famoso «bajón» de energía.
Pero el GLP-1 modula el sistema nervioso parasimpático — el sistema de «descansar y digerir» — de manera más eficiente, lo que puede reducir el agotamiento post-comida y mejorar la respuesta energética después de comer.  (Instagram)

Mi cuerpo digirió sin necesitar apagarse. ✨
4. La comida dejó de ser el centro ❤️
Este es el cambio más profundo de todos en mí.
Y tiene que ver con la dopamina.
Con resistencia a la insulina, estrés crónico y desregulación metabólica… el cerebro usa la comida como fuente principal de dopamina — el neurotransmisor del placer y la recompensa.
Por eso la comida «renta un departamento en mi cabeza» como ya les había dicho 😅


Pero los receptores GLP-1 están presentes en las áreas mesolímbicas del cerebro — exactamente las mismas áreas que controlan la recompensa, el placer y la motivación — modulando la respuesta dopaminérgica hacia la comida. (Nutrisalesforce)

Cuando esas vías se regulan…
el cerebro encuentra placer en otras cosas.
Las conversaciones.
Los meseros.
Ver a mi madre.
El entorno.
El momento. ❤️
La comida no desaparece de mi vida.
Simplemente deja de secuestrar mi atención. 🧠✨ Gracias a Dios por eso, porque fueron muchos años.  Hahaha 😂

5. El resumen de todo lo que me está pasando:
No es magia. Es bioquímica coordinada:
GLP-1 → menos hambre hedónica, menos antojos de azúcar, menos «ruido de comida» en el cerebro.
GIP → mejor uso de la energía después de comer, sin bajón post-comida.

GLP-2 → intestino más sano que absorbe mejor y genera menos inflamación que afecta el cerebro.
Los tres juntos están haciendo exactamente lo que prometieron.


⚠️ Mi nota honesta:
Todo esto puede ser el producto. Puede ser la combinación con mejor hidratación, más movimiento y mejor sueño. Probablemente es todo junto.

Pero la dirección es clara: mi cuerpo está saliendo del modo supervivencia y ya no se va a dejar secuestrar.❤️

Comments (2)

Post a Comment

© Copyright 2024 - BiBig por Adriana Rodríguez